Una estrella que guía hasta el pesebre
Una noche tranquila, una estrella se enciende en el cielo y comienza a brillar más que todas las demás. Su luz cruza los campos, pasa sobre las colinas y se detiene justo encima de un pequeño establo en Belén.
Siguiendo esa luz, los niños descubren a quién estaba anunciando: un bebé recién nacido, dormido en un pesebre de paja. Y entienden, con palabras muy sencillas, por qué esa noche cambió todo.
La Navidad no empezó con regalos ni con luces de colores. Empezó con una estrella y con un bebé.

